FABRICANDO SUEÑOS DE MADERA

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Un entusiasta emprendedor de Coronel, que se atrevió a innovar en el diseño de juguetes de madera, aceptando el desafío propuesto por Cetma.

El taller se ubica en un camino de tierra en Coronel. Es un típico galpón, techos altos, herramientas cuelgan de las paredes, aserrín en el piso, tarros con pintura y pegamento, restos de madera por todo el lugar, esperando una oportunidad de ser utilizados. Un mesón instalado al centro exhibe las huellas de un trabajo que se viene realizando hace años. El nombre, Geocreaciones y su dueño, Gerardo Albornoz.


De voz firme y pausada, rostro amable, este mueblista se dedica a la línea plana, pero lo que le apasiona es crear y fabricar juguetes. Es en ese escenario cuando se encuentra con Cetma, institución que le propone ser parte del Proyecto ProtoCápsulas, cuyo objetivo es difundir el prototipaje como la mejor metodología de desarrollo de productos para Pymes.


El desafío fue, en palabras del Pablo Olivera, diseñador industrial con quien trabajó codo a codo, “afrontar una nueva línea de juguetes en donde se tradujera toda la magia que él posee de elaborar diferentes piezas en un producto que sea atractivo para niños y niñas”. Lo que se busca es que quienes jueguen con los kits desarrollen sus habilidades motrices y su uso es recomendado desde los 4 años. Además, explica que se puede crear un producto, altamente exigente, pero agregándole toda la expertise que tiene en desarrollar productos en madera, involucrando la tecnología. 


Cuando se le consulta a Gerardo Albornoz respecto a su experiencia, sonríe y dice ¡me encantó! “Es bueno tener un apoyo profesional en varias áreas. La verdad es que trabajo con madera hace mucho tiempo, hago muebles y juguetes como camiones con rueditas. Pero el CETMA me instó a desarrollar algo que fuera más multifuncional, más colectivo. Se propusieron el uso de nuevas tecnologías, herramientas que yo no tengo y que optimizaron el trabajo, así como una visión distinta”. 


Y lo ejemplifica con el uso de la CNC que es una cortadora “que se maneja a través de un programa computacional, donde una máquina, en forma automática, va cortando un diseño preestablecido. Eso, normalmente, lo hago a mano, pero aun usando este artefacto, quedan partes que se hacen de manera manual, por lo tanto, el valor del trabajo artesanal no se pierde”.


Considera que aún hay tarea pendiente, ya que señala la importancia de continuar, crecer y desarrollar nuevas iniciativas, “y de esta manera lograr un posicionamiento dentro de la Región, y porque no, a nivel país” comenta.  


Las proyecciones comerciales del kit son auspiciosas. Abordando el mercado de jardines infantiles tanto particulares como del sistema público, las ventas permitirían a Geocreaciones pasar de la categoría “micro” a “pequeña empresa” (ventas de más de 5,5 millones por mes) concentrándose únicamente en el mercado de las regiones de Biobío y Ñuble, en una primera etapa. Para ello, se requiere un escalamiento en la capacidad de producción de 5 a 6 veces respecto de la actual, situación factible de alcanzar con la incorporación permanente a la empresa de una cortadora CNC industrial, una reorganización de la producción basada en prácticas Lean Manufacturing y la contratación de ayudantes de taller. 


A nivel nacional, los kits tienen un potencial de crecimiento en ventas de 10 veces el tamaño del mercado regional descrito, visualizándose un mercado de 1,5 millones de dólares en ventas acumuladas en los próximos 5 años. En tal escenario, nos encontraríamos ante una empresa clasificada como “mediana” y con presencia en todo el país. El desafío que plantea este contexto es mayor, tanto para Geocreaciones como para Cetma. Sin embargo, durante todo el 2018 se avanzará en las pruebas de mercado y la atracción de socios que apoyen la en concreción de las excelentes perspectivas de esta Pyme de Coronel.


Es importante destacar que el kit de juguetes de Geocreaciones es uno de los cinco productos creados junto a Pymes madereras del proyecto PAEI ProtoCápsulas, que se encuentra en proceso de ejecución y que aterrizará en Santiago durante el mes de abril.